Ponte boca abajo, los pes uno contra el otro. Pon las manos debajo de los hombros. Con una inspiración, levanta la parte superior del cuerpo hacia el cielo. Mira bien delante tuyo e imagina que eres una bella cobra. Puedes incluso imitar el silbido de la cobra. Permanece en la posición durante 5 respiraciones largas y profundas.

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